Plantas Medicinales
Llantén, para catarros y alergias respiratorias
Expectorante y antiinflamatorio, es eficaz contra catarros e indigestiones.
El llantén mayor (Plantago major) es una planta perenne de hasta 30 cm de altura. En función de la forma y tamaño de sus hojas puede ser: mayor, mediano o menor. Las flores, diminutas y de color verde pálido, se agrupan en estrechas espigas tubulares. Las semillas están recubiertas por una sustancia que se vuelve pegajosa con la humedad, lo que facilita su adhesión a las patas de los animales y poder así diseminarse.
De él -y de especies afines como el llantén menor y el mediano -se aprovechan las hojas y especialmente las inflorescencias, que son muy ricas en mucílagos y sales minerales. Éstas además contienen algunos glucósidos.
Gran expectorante
Su riqueza en mucílagos hace del llantén una planta muy apta para enfrentarse al estreñimiento. Tiene un acusado efecto como planta expectorante y demulcente, capaz de despejar las vías respiratorias, reducir las décimas de fiebre y eliminar la afonía. Es un arma muy útil para plantar cara a los catarros, aplacar la tos persistente, combatir las infecciones de faringe, laringe y bronquios, y contrarrestar los efectos de la gripe.
Ha sido utilizado contra la tuberculosis pulmonar y la neumonía. Por su efecto antiinflamatorio, actúa eficazmente contra el dolor de oídos y de muelas, y reduce la inflamación ocular.
Como remedio contra la tos, la afonía y la irritación de garganta, los herboristeros aconsejan una fórmula en la que se combina a partes iguales llantén con malvavisco, agrimonia y flor de malva. Se hierve durante dos minutos una cucharada sopera rasa de la mezcla por vaso de agua. Se deja en reposo diez minutos, se filtra
y se le añade una pizca de miel o limón para mejorar el sabor. Se toman tres tazas al día, bien calientes.
Por otro lado, destaca también como planta digestiva, eficaz contra las indigestiones, inflamaciones gástricas, diarreas, colitis, un exceso de gases en el
abdomen y como revulsivo contra el estreñimiento.
En casos de acidez de estómago y para normalizar las funciones del sistema digestivo, se puede probar esta nueva fórmula en la que el llantén se combina a partes iguales con poleo, cola de caballo, bolsa de pastor y regaliz, y en la que se deben seguir las instrucciones de la fórmula anterior. Se debe tomar una taza tras cada comida.
El llantén es una planta muy polivalente, indicada igualmente como solución de apoyo en trastornos hepáticos y urinarios. También se recomienda como cura contra las hemorroides y para sanar todo tipo de afecciones cutáneas.
En tal caso es eficaz la tisana que resulta de mezclar a partes iguales llantén con caléndula, milenrama, rabo de gato y consuelda. Se hierve apenas un minuto y se deja en reposo diez más. Se aplica con la ayuda de un porrón o untando una gasa estéril, sobre la herida, en frío. Una infusión de llantén, aplicada en compresa, puede ser un buen recurso para aliviar los ojos enrojecidos y la conjuntivitis.
Jordi Cebrián
Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»
Publicado en: Cuerpomente